domingo, 30 de agosto de 2015

Courtney Barnett - "Pedestrian at best"

Courtney Barnett recrea esta extraña diatriba de "Pedestrian at best" en su lejana Australia, concretamente en Melbourne. Se trata del parque acuático de Funfields, ideal para que la familia pase un día divertido entre atracciones acuáticas, simpáticos payasos y grandes bolas de algodón. Si dicha artista hubiera emergido en otra época, por ejemplo hace veinte años, a mediados de los noventa, tal vez encajara mejor que en la actualidad. En aquellos tiempos, dos décadas atrás, se hubiese erigido en una de aquellas voces femeninas guitarra en mano, irónica y mordaz, que no paraban de lanzar largos versículos cargados de metáforas y paradojas al tiempo que el sonido rebosaba de contundencia.


Ahora la cosa es distinta. Sí, está bien, tiene su gracia el vídeo y el texto parece trabajado, pero suena un tanto añejo y, afortunadamente, las buenas cosechas ya nos las bebimos en su día. Tiene un toque riot con tufillo a Kim Deal, quizás un poco Alanis, algunos dirán Kim Gordon, otros mencionarán a Dolores O'Riordan. Vaya manojo de topicazos. He aquí el problema: Courtney Barnett recuerda demasiado a otras artistas y, lo peor, no muy lejanas en el tiempo. Si la idea era hacer revival, pues otra vez será.


viernes, 24 de julio de 2015

Pet Shop Boys - "Se a vida é"

Un día de agosto de 1996 a Neil Tennant y Chris Lowe se les ocurrió la lógica idea de irse al parque acuático a combatir el calor. Allí se encontraron, entre otros, con una jovencísima Eva Mendes que, entre chapuzones y ahogadillas, paseaba su cuerpo entre niños, adolescentes, madres y, sobre todo, mucho machote con tableta de chocolate. Eran los tiempos del Bilingual, álbum en el que Pet Shop Boys se atrevieron con una mezcla de samba y electrónica que era perfecta para el cóctel que siempre triunfa en verano: la suma de optimismo, juventud y hedonismo. El orden de los factores, lo de menos.
Imagen del video, grabado en el parque acuático Wet'n Wild de Orlando, Florida.
Aquel "Se a vida é" es un canto a la vida y a la alegría, toda una invitación a dejar los problemas aparcados en casa y a salir a la calle a disfrutar de la gente. Al fin y al cabo, "life is much more simple when you're young", como reza el estribillo. Semejante apología de la jovialidad y la esperanza va cumpliendo años con la misma frescura que hace (ya casi) dos décadas y, sin lugar a dudas, seguirá madurando como lo hacen los buenos vinos. Además, en el haber de Pet Shop Boys tendremos siempre cuerpos masculinos con el mismo protagonismo que los femeninos, rompiendo así la omnipresencia de curvas propia de un sector discográfico que durante décadas ha estado dominado por hombres. Vayamos al baño.



miércoles, 22 de julio de 2015

Venga, a ver si te buscas una musiquilla guapa...¿no, colega?

El Pirri quería movimiento y empezó a sonar Rumba Tres: "Ya es hora que nos hablemos claro y de frente / no queda entre nosotros ni compasión". Volantazo y a seguir huyendo hacia ningún sitio mientras suena el "Y no te quedan lágrimas". Los teóricos del marxismo les llaman lumpen (de lumpenproletariado); en la cultura hispana son los quinquis, aquellos jóvenes de los primeros ochenta que ni siquiera formaron parte de la paupérrima clase obrera del momento. Resulta lejano y a la vez próximo ver la secuencia veinticinco años después en el montaje realizado por Jarfaiter y El Coleta en "Navajeros", referencia fílmica del espíritu de lucha por la supervivencia urbana.


Este ejercicio de nostalgia no es gratuito. El nuevo trabajo del de Tetuán, titulado Antihéroe, retoma el mito, no sólo para tocarlo de forma anecdótica en una recreación de la película de Eloy de la Iglesia, sino para convertirlo en la esencia del conjunto. El hip hop sugiere algo más que ricos negros achandalados haciendo carreras por las routes americanas. En su toque más castizo, Jarfaiter y El Coleta igual le meten rumba que punk al asunto con toda la naturalidad que les permite la autoedición. He aquí la grandeza de la red.

Perros callejeros (2012) y La patria del Jarfa (2013) preceden el nuevo álbumo de Jarfaiter.
Internet y Youtube aparte, este homenaje a El Jaro y compañía invita a la reflexión. Un cuarto de siglo después, la historia de José Luis Manzano, José Joaquín Sánchez Frutos (el auténtico Jaro) y José Luis Fernández Pirri suma y sigue acólitos, más aún en tiempos de crisis. El hip hop se ha hecho su hueco en los medios y desde hace prácticamente dos décadas tiene su espacio en eso que llamamos cultura o, si se quiere, contracultura. Sin embargo, la marginalidad continúa ocupando buena parte del discurso, más allá de la metáfora ingeniosa y la rima sencilla (que no simple). No se encuentra entre mis géneros preferidos, pero debo reconocer que "Navajeros" o el "Antihéroe" que da título al álbum m'han removío. A continuación, Rumba Tres.


lunes, 20 de julio de 2015

Rompiendo tarimas en familia

Éranse una vez cuatro hermanas, Debbie, Kim, Joni y Kathy Sledge, que decidieron seguir los pasos de la abuela Williams y dedicarse al canto. La diferencia: que a la abuela le iba la ópera y que a las nietas, en cambio, les gustaba mucho más la pista de baile. Y como las cosas de casa, si resultan agradables, pueden compartirse con el vulgo, pues he aquí que las de Filadelfia se lanzaron al ruedo y el respetable les fue dando su beneplácito hasta que, a finales de los setenta, se toparon con el mejor toro de todos, el "We are family". 

Sister Sledge publicaron "We are family" en 1979, con producción de Nile Rodgers.

Nile Rodgers y la gente de Chic proporcionaron a Sister Sledge su santo y seña, el himno que décadas después suena en dos de cada tres eventos sociales, leáse bodas, bautizos y comuniones, un canto al optimismo con la familia como piedra angular de la vida. Los versos finales podría asumirlos perfectamente hasta un patricio romano.

"Have faith in you and the things you do
you won't go wrong
this is our family jewel"

Usos políticos aparte, las canciones permanecen porque los oyentes así lo quieren. En su sentido más lúdico, la primera música disco no se limitó al placer por el placer ni al hedonismo más inmovilista. Las primeras rompetarimas, como Sister Sledge, supieron combinar baile y reivindicación, reafirmación ésta de sí mismas como hermanas y como representantes de una brillante cultura negra de la que la industria discográfica ya llevaba tiempo nutriéndose. La pena: que los historiógrafos musicales sigan trazando aún en la actualidad una línea temporal dominada por los blancos.