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martes, 2 de junio de 2015

Escarbando en las líneas de los labios

Me sigue impresionando esa portada, a pesar de los trabajos y los días. Era verla y, de inmediato, sentía como si se tratara de un ente, un espectro luminoso que sale de la oscuridad y en rojo y amarillo te quiere cazar. El plano detalle, hasta el extremo, es como la imagen anclada en la retina del primer beso, un pantallazo vital para el resto de tus días. En realidad, aquella estética de los Cure se prestaba tanto a la imaginería romántica y postromántica, a Baudelaire, a Poe, a George A. Romero, a todo lo que vino después, que incluso en Pesadilla antes de Navidad se percibe el rastro.
 
The Cure publicó Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me el 5 de mayo de 1987.

Para quienes a finales de los ochenta nos dio por cumplir catorce años una y otra vez, ya fuera leyendo, ya fuera escuchando, la figura de Robert Smith encarnaba una modernidad que se escondía en la solitud, el ruido y el acné. Y entre el amor más sensiblero y el rencor por el rechazo osciló el tres veces Kiss Me, con singles impecables y toneladas de laca y pintalabios. Tras el mítico Disintegration su obra se fue deshaciendo entre los riscos de la memoria. Es verdad; hacía mucho que no revisaba "Just like heaven". 
 
 


viernes, 14 de noviembre de 2014

The Cure - "Pictures of you"

Hubo un tiempo en que un señor llamado Robert Smith se tragó todos los tópicos del Romanticismo, hizo su digestión y, durante una década, los fue regurgitando poco a poco en una apoteósica colección de singles. Todo empezó en aquel imberbe Three imaginary boys y todo acabó, porque la verdad es que acabó, con su obra maestra, Disintegration. Lo que vino después fue como remover los cubitos de un refresco saboreado y agotado; lo bueno ya había pasado y, lo peor, estirar un poco más la inspiración se revelaba complicado. 


En aquel extraño disco de finales de los ochenta destacaba, entre un excepcional cúmulo de joyas de larga duración, la imagen de Smith observando fotografías y gestionando los recuerdos de alguien que ya sólo le servía para el agridulce ejercicio de la evocación. Las grandes obras suelen tener ese particular making of que las hace distintas a las demás y este caso no es una excepción. La banda hacía aguas. Robert Smith tuvo que separarse durante unas semanas del grupo porque un incendio en su habitación se llevó por delante buena parte de las canciones compuestas para la ocasión; además, uno de los fundadores, Lol Tolhurst, fue apartado de las sesiones de grabación por sus problemas con el alcohol. Entre unas cosas y otras el alma máter se deprime, se despeja la mente a base de cocaína y, finalmente, se escabulle de la depresión para casarse con su novia de siempre. Bueno, la verdad es que entre la nieve y el viento parece feliz.


jueves, 21 de noviembre de 2013

"Divendres" - Love of lesbian



Los jueves, a eso de las seis de la tarde, la sensación empieza a ser distinta. El ambiente sabe a viernes. Es como si todo cambiara de color, muchísimo más amable, claro. En este sentido, el grupo Love of lesbian, como sintonía de un programa de TV3, propone un primer paso hacia la felicidad: convertir este día en un estado mental.

Y lo mejor, cuando dice "tu ets un dimecres i estàs a temps de canviar" ("eres un miércoles y estás a tiempo de cambiar").
 The Cure también hace su propuesta. Cada día, una experiencia; y los viernes, te enamoras. 


Incluso el poeta Luis García Montero opina más de lo mismo en Completamente viernes.


Por detergentes y lavavajillas
por libros desordenados y escobas en el suelo
por los cristales limpios, por la mesa
sin papeles, libretas no bolígrafos,
por los sillones sin periódicos
quien se acerca a mi casa
puede encontrar un día
completamente viernes.

Otros, sin embargo, prefieren el viernes para la metafísica; el problema es que Morrissey lo lleva hasta el extremo. En 'I have forgiven Jesus' se pone muy místico, hasta el punto de hablar directamente con el Mesías y recriminarle aquéllo tan bíblico del "por qué me has abandonado". Y los días de la semana acogen el viaje del alma hasta su muerte, claro, en viernes.