lunes, 13 de enero de 2014

"El vinilo" - Betty Troupe

No fue sólo madrileña; también hubo en paralelo una movida valenciana, y con aportaciones muy interesantes. Betty Troupe fue uno de sus nombres más representativos. Con una imagen a base de sintetizadores, hombreras y mucho baile, captaron la atención de un público deseoso de hacer algo distinto al de generaciones anteriores.


Tenían ideas. En Berlín introducen fragmentos en alemán que suenan bastante bien, y eso que el idioma no acompaña en lo que se refiere a fonética. Y en El vinilo recurren a lo extraordinario y misterioso.
Y la estética....es tan de los ochenta!!!


Tres décadas después la temática sigue sorprendiendo: alguien que enloquece escuchando un disco. Recuerda la historia de aquel hombre que enloqueció de tanto leer libros de caballerías en la España de Felipe II. 

Es, pues, de saber, que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso (que eran los más del año) se daba a leer libros de caballerías con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda; y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que vendió muchas hanegas de tierra de sembradura, para comprar libros de caballerías en que leer; y así llevó a su casa todos cuantos pudo haber dellos.

Cervantes describe a este Alonso Quijano, o Quijada. o Quesada, "que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben", de forma entrañable, apiadándose del caballero andante a lo largo de cientos de páginas de "pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles".

En resolución, él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio, y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio.

 También Emma Bovary, ávida consumidora de novelas románticas, pierde el norte por su amor a la lectura.

Se repetía: “¡Tengo un amante!, ¡un amante!”, deleitándose en esta idea, como si sintiese renacer en ella otra pubertad. Iba, pues, a poseer por fin esos goces del amor, esa fiebre de felicidad que tanto había ansiado.


Penetraba en algo maravilloso donde todo sería pasión, éxtasis, delirio; una azul inmensidad la envolvía, las cumbres del sentimiento resplandecían bajo su imaginación, y la existencia ordinaria no aparecía sino a lo lejos, muy abajo, en la sombra, entre los intervalos de aquellas alturas.


Entonces recordó a las heroínas de los libros que había leído y la legión lírica de esas mujeres adúlteras empezó a cantar en su memoria con voces de hermanas que la fascinaban. Ella venía a ser como una parte verdadera de aquellas imaginaciones y realizaba el largo sueño de su juventud , contemplándose en ese tipo de enamorada que tanto había deseado. Además Emma experimentaba una satisfacción de venganza. ¡Bastante había sufrido! Pero ahora triunfaba , y el amor, tanto tiempo contenido, brotaba todo entero a gozosos borbotones. Lo saboreaba sin remordimiento, sin preocupación, sin turbación alguna. 


Es peligroso de meterse de lleno en las narraciones. George A. Romero, a finales de los 60, inauguraba con escasos medios el género de zombies. La noche de los muertes vivientes, con planos inusuales y un ritmo desconcertante, marcaba el primer punto de una línea que ha llegado hasta la actualidad y que sigue proyectada hacia el infinito. 


Y cuando, como Emma Bovary, devoras un género, en este caso el cine de terror, te puede pasar algo así: 


Fuentes: manu guinarte y popgoesthe80s (youtube)

jueves, 9 de enero de 2014

"La leyenda del tiempo" - Camarón de la Isla

Lo publicó en 1979 y sentó fatal a los camaroneros de pura cepa. Al disco le costó arrancar, según reconocía hace unos meses Ricardo Pachón, responsable de buena parte de sus discos. Y es que musicar a Lorca con sonoridades del rock o del jazz no cuadraba a su público de siempre. De hecho, la portada ya era un desafío. El cantaor suprime su lugar de origen y, encima, utiliza una tipografía a lo Chicago.


 Con el paso del tiempo aquel experimento se convirtió en una bendición para los amantes de la fusión sonora. Cuando echas un vistazo a los títulos de crédito lo entiendes todo. Si suena a Alameda es porque, precisamente, Alameda tomó parte en la producción; añadimos a los hermanos Amador (Pata Negra) y Kiko Veneno (con "Volando voy"), además de a Tomatito, y cualquiera con dos dedos de frente puede apreciar una calidad excepcional a prueba de bombas.


Lorca reflexiona en el poema sobre el paso del tiempo, dándole un toque de resignación que ya encontramos siglos antes en el barroco español. Más cercano al carpe diem, Góngora aconseja a una joven:

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente, 

no sólo en plata o víola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente 
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

En cambio, Quevedo es todavía más pesimista:

Vivir es caminar breve jornada,
y muerte viva es, Lico, nuestra vida, 
ayer al frágil cuerpo amanecida, 
cada instante en el cuerpo sepultada.



Y en otro soneto, múcho más contundente, presenta los dos tercetos más aterradores de la lírica castellana:

Ayer su fue; mañana no ha llegado; 
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

Dos siglos antes, en el XV, un noble castellano llamado Jorge Manrique escribía en las Coplas a la muerte de su padre una visión muy reposada sobre el paso del tiempo:

Este mundo es el camino 
para el otro, que es morada 
sin pesar; 
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada 
sin errar; 
partimos cuando nacemos, 
andamos mientras vivimos, 
y llegamos 
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos 
descansamos.

No era la moda en la Edad Media, sin embargo, entender el tránsito del tiempo de una forma tan light y apacible. Las Danzas de la muerte evidencian, en este sentido, un terror irónico y atroz al fin de la vida.


Tan cerca de Lorca como del hombre medieval, exclamaba Schopenhauer en el siglo XIX:


¡Cuán larga es la noche del tiempo ilimitado si se compara con el breve ensueño de la vida!

Finalemente, revisando el tópico grecolatino del Carpe diem, Jim Morrison animaba al disfrute del presente con un falso hedonismo plagado de excesos. 





Fuentes: 8duros y MrHappyDeaht (youtube)

lunes, 23 de diciembre de 2013

"My baby just cares for me" - Nina Simone

 

La canción no es suya; lo que pasa es que la interpreta de un modo tan personal que es como si lo fuera. En las televisiones de todo el mundo sonó a finales de los ochenta acompañando a Channel nº5, y entonces el público se reencontró con esta sencilla historia de la mano de Nina Simone. Medio siglo después de su composición triunfaba de nuevo, con un mercado discográfico completamente nuevo y, a su vez, igual de distinto al actual. Todo cambia; sólo músicos e intérpretes permanecen. 




martes, 3 de diciembre de 2013

"The house of the Rising Sun" - The Animals

La canción dice algo así como "he sido un chico malo, pero es que no lo puedo evitar; voy a seguir siendo un chico malo". Lo dice entre la resignación y la fatalidad, y hasta parece que le sepa mal, pero lo tiene decidido.