sábado, 27 de diciembre de 2014

Röyksopp & Robyn - "Monument"

Pues Röyksopp son dos, en concreto de Noruega, y Robyn una, claro está,... de Suecia. Para que nos vamos a complicar la vida con presentaciones. "Monument" es una más de las colaboraciones emprendidas por estos artistas de la vieja Escandinavia, ese lugar tan ocupado en los últimos años en generar propuestas culturales con la tecnología como punta de lanza. Además, todo queda en casa: Max Vitali, director del videoclip en cuestión, es pareja de la zancuda sueca, así que la criatura se ha ido gestando también en los escenarios domésticos. 


Todo es muy místico, trascendental, como muy abstracto... una especie de senda hacia lo más íntimo del ser a través de dos realidades antagónicas. ¿Cómo hacemos para que comulguen juntos máquina y natura? Aquí radica el dilema de tantos y tantos diletantes del tecno, tan obsesionados en sacarle unas lagrimillas al robot aún a costa de caer en la sensiblería más extrema. No es el caso que nos atañe. La idea rezuma equilibrio. "Monument" compensa sensibilidad, reflexión y vanguardia, algo muy del XX y que avanzado el milenio necesita acompañarse de un audiovisual excepcional para no repetir esquemas. No obstante, es difícil. Por cierto, saludos de Robyn a Juliana Cerqueira Leite. La clave, en sus esculturas.


domingo, 7 de diciembre de 2014

Pau Vallvé - "17820"

Es el código postal de Banyoles, el lugar elegido por Pau Vallvé para empezar de nuevo. Pels dies bons parece un álbum fotográfico aún por terminar, tal vez incluso por comenzar. Para su creación el autor abandonó la ciudad y buscó cobijo en la naturaleza; necesitaba un lavado de coco. La verdad es que esto no es muy nuevo. La idea del genio que regresa a las montañas para encontrarse consigo mismo viene de mucho tiempo atrás. Incluso cuando Fray Luis de León decía aquello de la "descansada vida" y lo "del que huye del mundanal ruido" ya resultaba desfasado, pues un tal Horacio allá por el siglo I a.C. estaba sentando las bases del tópico.


El último trabajo de Pau Vallvé huele a 'beatus ille' por los cuatro costados: retiro natural, soledad, pájaros, un lago, poemas que se hacen música, todos los instrumentos en manos del artista, videoclip de producción propia, diseño y estampados elaborados uno a uno, y más etcéteras y etcéteras. Suena todo tan bucólico, tan idílico y tan profundo que a más de uno no le convencerá. Desafortunadamente, somos muy aficionados en este país, se llame como se llame, a desprestigiar trabajos tan sinceros. 


"Adéu alarmes, adéu mil reunions, 
adéu 15.000 mails per matí. 
Adéu trucades, agobios, tensions,
adéu-siau, a mi ja m'heu vist prou.
Que avui me'n vaig, abandono,
ho deixo, ja prou, s'ha acabat aquest joc!
És tan intens, i es veu tot tan més clar
quan vius com si dijous s'acabés el món
que vull començar de nou,
que avui començo de nou. 

Adéu mirar pel futur,
adéu comptar el calers
que queden dins del pot.
Adéu queixar-se per tot,
adéu veure-ho tot fosc
i enfadar-se amb el món.
Que avui me'n vaig, abandono,
ho deixo, ja prou, s'ha acabat aquest joc!
Visca Banyoles, la Brugui
l'estany i la gent del 800 i can Pons!!
Que aquí começo de nou!
Que aquí he començat de nou!
"